miércoles, noviembre 19, 2008

Un día cool

¿No les pasa que después de una larga temporada de trabajo y muy pocas horas de sueño, enfurecen a la menor provocación? UUffff... maldad!!! Bien tuve una de estas temporadas la semana pasada y por cualquier cosa me ponía loca, así que este viernes me puse a pensar porqué estaba todo el tiempo de malas si me la podía pasar bomba...
y no... no había razón aparente, nada que fuera motivo suficiente como para que quisiera matar a todo el mundo tan solo si me hablaba. Después de esta introspección durante mi horario de oficina con vista a la maravillosa ciudad, comenzé a sentirme melancólica. Llegó la hora de mi libertad y seguí clávandome en la textura camino a casa en mi bicicleta, después me perdí en la red y revisando lo ultimo en style.com. No dejaba de tener la misma sensación asquerosa como de algo sin resolver... hasta que una llamada me sacó totalmente de ese contexto. Después de horas de terapiaaarr a la banda me sentí mucho mejor, además obviamente también obtuve mi terapia de regreso, a veces hablar es realmente liberador... no sé como, pero de repente me perdí, no sé a quién acudir y no es que falten excelentes amigos, creo que me da un poco de miedo hablar, más bien mostrarme en mi forma más vulnerable. En fin, la cosa es que para la mañana del sábado me levante de maravilla, iba a ir a trabajar y después a ver a unos amigos... y a pesar de que dormí poco una vez más, no sé, me sentía muy bien, tranquila, estable y con una visión maravillosa de mi alrededor, nada podía arruinar mi día, un helado de chocolate light, un té de frutas rojas, mil cigarrillos, expressos y energetizantes con taurina... la escandón y el trabajo sabatino...todo me parecía maravilloso, la casa de Lulú, la luz, la música, todo!
No sé exactamente que fue... no se si solo fue el hecho de platicar con un amigo o la energía del día, o que estaba a unos segundos de acabar con un proyecto que parecía interminable y por fin sería libre... a veces quisiera ya no meterme en tantos freelances, bueno tampoco son tantos, pero a veces hay cosas que parecen no acabar y como que a mí ya me urge hacer mis cosas. Pero ese día me sentía libre, en control.

El día siguió su curso con la misma sensación, y tuve un reencuentro inesperado pero muy especial, una amistad que estuvo en hibernación su debido tiempo, hasta el momento en el que tenía que regresar, todo lo indicaba así, el lugar inesperado, compartir el mismo espacio, conocer a gente en común, una deuda pendiente que podía ser saldada, una relación parecida, la misma sensación, las mismas dudas... nos reencontramos y todo encajó por que así tenía que ser, todo en perfecta armonía.
Gracias porque estuviste ahí cuando te necesité y me ayudaste tanto. Me alegro que hayas vuelto.

Creo que fue un día muy cool, quiero más de esos días, días tranquilos con sus respectivas sorpresas.

Ya no hago promesas, solo diré que estoy aquí.

Gracias por sus últimos comentarios, hace casi un año no escribía... como ven todo sigue igual de no cool.

2 comentarios:

Mente sin recuerdos dijo...

Mmm pues que bueno que el amor de tu vida regresara a tu vida, ja ja ja, es como si regresara el amor, ¿o no?

naturline dijo...
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